Día Internacional del
Retrete: Hacia el saneamiento universal
Cada 19 de noviembre, el mundo se detiene para reflexionar
sobre un tema crucial, aunque a menudo silenciado: el acceso al saneamiento.
Este día, establecido por las Naciones Unidas en 2013, busca visibilizar un
problema que afecta a miles de millones de personas y resalta la necesidad de
garantizar que todos tengan acceso a un servicio sanitario seguro y digno.
El saneamiento es fundamental para el bienestar humano, la
dignidad y la salud. Sin embargo, más de 3.6 mil millones de personas en el
mundo carecen de un retrete gestionado de manera segura. Las consecuencias van
más allá de la incomodidad: la falta de acceso a saneamiento contribuye a la
propagación de enfermedades como la diarrea, el cólera y la disentería,
especialmente en comunidades vulnerables. Además, afecta la educación, ya que
muchos niños, particularmente niñas, abandonan la escuela debido a la falta de
instalaciones adecuadas.
La conexión con los
Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
El acceso al saneamiento está en el corazón de los Objetivos
de Desarrollo Sostenible, particularmente en el ODS 6: Garantizar la
disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos.
Pero su impacto va mucho más allá de este objetivo. Veamos
cómo se conecta con otros ODS:
ODS 3: Salud y bienestar: Un saneamiento seguro reduce las
enfermedades transmitidas por el agua y mejora la salud de las comunidades.
ODS 4: Educación de calidad: Las escuelas con instalaciones
sanitarias adecuadas permiten que los estudiantes permanezcan en el sistema
educativo.
ODS 5: Igualdad de género: El acceso a baños seguros protege
a las mujeres y niñas de riesgos de violencia y fomenta su participación en la
sociedad.
ODS 13: Acción por el clima: Sistemas de saneamiento sostenibles
pueden reducir el impacto ambiental y mejorar la resiliencia ante los efectos
del cambio climático.
El desafío:
Transformar palabras en acción
El Día Mundial del Retrete es un recordatorio de que el
acceso a servicios básicos como el agua y el saneamiento no es un lujo, sino un
derecho humano. Es un llamado a gobiernos, organizaciones y ciudadanos para
actuar. Desde la construcción de infraestructura básica hasta la promoción de
tecnologías sostenibles, cada paso cuenta.